El senador Enrique Inzunza anunció su separación del grupo parlamentario de Morena en el Senado para ejercer su cargo como legislador independiente, en medio de señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con una facción de Los Chapitos y de llamados internos para que solicite licencia.
En una carta dirigida a Ignacio Mier, coordinador de la bancada morenista, Inzunza afirmó que su decisión busca evitar que su situación sea utilizada para cuestionar al movimiento de la Cuarta Transformación. Señaló que permanecerá en el cargo debido a que “los sinaloenses me confirieron mediante el voto la responsabilidad de representarlos en el Senado”.
El legislador aseguró ser blanco de una “feroz campaña de calumnias” tras la imputación de autoridades de Estados Unidos. Su posicionamiento ocurre mientras Morena evalúa la conveniencia de que él y otros nueve funcionarios señalados por Washington soliciten licencia mientras avanzan las investigaciones de la Fiscalía General de la República.
Legisladores del oficialismo han manifestado preocupación por el impacto del caso en la imagen del movimiento. El diputado morenista Arturo Ávila sostuvo que quienes enfrentan señalamientos delicados deben someterse al escrutinio de la justicia sin fuero constitucional. El coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, consideró que la situación afecta la reputación de la 4T.
El tema se suma a la reciente crisis política en Sinaloa, donde el intento de Rubén Rocha Moya por regresar a la gubernatura generó críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien advirtió que los servidores públicos deben anteponer los intereses de la nación sobre la ambición personal. Sobre el caso de Inzunza, Sheinbaum señaló que cada persona señalada por Estados Unidos debe actuar con responsabilidad.