El Departamento de Estado de Estados Unidos suspendió temporalmente las citas para visas de inmigrante en todas sus embajadas y consulados, como parte de una capacitación global exhaustiva destinada a reforzar la evaluación de los solicitantes y determinar quiénes podrían convertirse en una “carga pública”.
Un portavoz confirmó que, a principios de agosto, se puso en marcha una iniciativa internacional para capacitar a funcionarios consulares en la aplicación de criterios más estrictos relacionados con la autosuficiencia económica de los solicitantes. Para ello, las citas deberán ajustarse temporalmente.
“Las embajadas y consulados comunicarán directamente cualquier modificación a los solicitantes”, señaló el vocero, quien añadió que la suspensión no será indefinida y que el objetivo es garantizar evaluaciones “exhaustivas y coherentes”.
El Departamento de Estado explicó que la medida busca asegurar que quienes obtengan una visa de inmigrante no dependan de prestaciones públicas estadounidenses, las cuales están reservadas para ciudadanos y residentes que cumplen los requisitos legales.
La decisión se suma a una serie de acciones impulsadas por la administración de Donald Trump para restringir la inmigración. En enero, el Departamento de Estado suspendió la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de casi el 40 % de los países del mundo, argumentando que muchos solicitantes podrían requerir asistencia social. Esa medida fue anulada el viernes por un juez federal, quien dictaminó que la suspensión era “contraria a la ley” y excedía la autoridad del secretario de Estado, Marco Rubio.